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Endocrinología, Diabetes y Metabolismo

​Endocrinología en Antofagasta


Hipófisis.


La hipófisis o glándula pituitaria es una glándula endocrina que segrega hormonas encargadas de regular la homeostasis, incluyendo las hormonas que regulan la función de otras glándulas del sistema endocrino, dependiendo en parte del hipotálamo, el cual a su vez regula la secreción de algunas hormonas.

Es una glándula compleja que se aloja en un espacio óseo llamado silla turca, situada en la base del cráneo, en la fosa cerebral media, que conecta con el hipotálamo a través del tallo hipofisario. Tiene forma ovalada y mide habitualmente menos de 1cm de diametro.

La hipófisis consta de tres partes:

Lóbulo anterior o adenohipófisis: es responsable de la secreción de numerosas hormonas: ACTH (corticotropa o estimulante de la corteza suprarrenal), TSH (tirotropa o estimulante de la tiroides), FSH (folículo estimulante), LH (hormona luteinizante), GH (hormona del crecimiento) y prolactina.

Hipófisis medial o partes intermedia: produce dos polipéptidos llamados melanotropinas u hormonas estimulantes de los melanocitos, que inducen el aumento de la síntesis de melanina de las células de la piel.

Lóbulo posterior o neurohipófisis:  almacena a las hormonas ADH y oxitocina secretadas por núcleos supraópticos y paraventriculares de las neuronas del hipotálamo.


Dentro de las patologías más frecuentes que afecta a la hipófisis se encuentran los tumores hipofisiarios:

- La mayoría son  tumores no funcionantes (no producen secreción de alguna hormona en particular)

- Dentro de los tumores hipofisiarios funcionantes, los más frecuentes son los  tumores productores de prolactina (prolactinomas), tumores productores de ACTH (Enfermedad de Cushing) y los tumores productores de hormona del crecimiento o GH (acromegalia o gigantismo).

- Las formas más frecuentes de presentación de estos tumores  son: 

1) Perdida de campo visual (clásicamente la hemianopsia bitemporal, debido a compresión del quiasma óptico por el tumor)

2) Exceso de producción de alguna de las hormonas hipofisiarias (galactorrea o salida de leche en hombres o mujeres en periodos inadecuados, acromegalia o crecimiento de la zona distal de las extremidades y de tejidos blandos, enfermedad de Cushing por exceso de cortisol)

3) Apoplejía hipofisiaria (por hemorragia intratumoral, que se presenta con cefalea intensa, déficit hormonal agudo y parálisis de nervios craneales)


Otras patologías que pueden afectar la hipófisis son la aparición de aracnoidoceles, quistes de la bolsa de Rathke y craneofaringiomas. 


Los tumores hipofisiarios desde el momento de la sospecha, están cubiertos por el sistema GES del Ministerio de Salud en Chile.